DVD IV INTI RAYMI EN LA HUACA FORTALEZA DE CAMPOY

DVD IV INTI RAYMI EN LA HUACA FORTALEZA DE CAMPOY
Una vez más, gracias a nuestros hermanos de Producciones EDUMART, de Martín Vásquez Escobar y Clarisa Codarlupo Gómez, hacemos entrega de este DVD que compila información de las actividades que hacemos en bien del conocimiento y valoración de nuestro Patrimonio Cultural y Natural los cuartos domingos de junio. Esperamos que esta celebración y representación sea una fiesta tradicional y turística que le cambie de rostro a nuestro distrito ¡AVANZA CARRIÓN!

MATRIMONIO EN LA HUACA FORTALEZA DE CAMPOY

MATRIMONIO EN LA HUACA FORTALEZA DE CAMPOY
Mi madre Rosario Escobar y Ramón Benitez se casaron en la Huaca Fortaleza de Campoy el sábado 11 de febrero del 2012.

INTI RAYMI EN CAMPOY 2011

INTI RAYMI EN CAMPOY 2011
Este domingo 26 de junio, de 10:00 a.m. a 2:00 p.m. celebramos y representamos el IV INTI RAYMI EN LA HUACA FORTALEZA DE CAMPOY, nos visitaron para compartir un reencuentro con nuestra sabiduría milenaria. Observamos el encuentro del Inca Túpac Yupanqui con el Hatun Curaca de Ruricancho, en medio de cánticos, ofrendas y danzas de las diferentes regiones del Tahuantinsuyu. El ingreso fue totalmente libre. Gracias a todos los visitantes, los esperamos el próximo año en un nuevo INTI RAYMI.

AFICHE DE LAS CAMINATAS HISTÓRICO - ECOLÓGICAS

AFICHE DE LAS CAMINATAS HISTÓRICO - ECOLÓGICAS
LAS CAMINATAS LAS HACEMOS CON EL GRUPO DE DEFENSORES DEL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL Y GUÍAS ESCOLARES DE TURISMO "KUSI SONQO" - CORAZÓN ALEGRE, PARTIMOS DE LA HUACA FORTALEZA DE CAMPOY, SEGUIMOS POR EL CAMINO PRE INCA DE CERRO EL CHIVO EN CAMPOY Y LLEGAMOS A LA HUACA TEMPLO NUEVO DE MANGOMARCA, PARA DESPUÉS RETOMAR EL ANTIGUO CAMINO Y LLEGAR A LAS LOMAS DE MANGOMARCA. ES UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE. ESTÁN TODOS INVITADOS A CONOCER EL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL DE SAN JUAN DE LURIGANCHO.

VISITA DE SUSANA VILLARÁN

VISITA DE SUSANA VILLARÁN
ESTE BLOG ES INDEPENDIENTE Y MARCA SUS DISTANCIAS CON CUALQUIER PARTIDO O AGRUPACIÓN POLÍTICA. PARA NO DESVIARNOS DE NUESTRO CAMINO DE CONOCIMIENTO Y VALORACIÓN DE NUESTRO PATRIMONIO CULTURAL. PERO SÍ ES NECESARIO SER AGRADECIDOS CON QUIENES NOS TENDIERON UNA MANO DÁNDONOS ALIENTO EN ESTA GRAN CAUSA EDUCATIVA EN LA QUE NOS ENCONTRAMOS, YA QUE NO ES FÁCIL LO QUE VENIMOS HACIENDO Y PARA NOSOTROS ES GRATIFICANTE HABER RECIBIDO LA VISITA DE NUESTRA ALCALDESA DE LIMA, INTERESADA EN TRABAJAR POR LA DEFENSA DE NUESTRO PATRIMONIO CULTURAL, COSA QUE HASTA EL MOMENTO NO HAN HECHO LAS AUTORIDADES LOCALES, REGIONALES Y NACIONALES INVOLUCRADAS EN LA EDUCACIÓN, CULTURA Y EL DESARROLLO HUMANO. POR ESTE MOTIVO NOS SOLIDARIZAMOS CON NUESTRA ALCALDESA Y RECHAZAMOS LOS INTENTOS DE PONER TRABAS EN SU GESTIÓN, ECHÁNDOLE BARRO Y PIEDRAS EN SU CAMINO. ¡FUERZA SUSANA!

PROYECTO LOMAS

PROYECTO LOMAS
Saludamos y felicitamos el compromiso que han asumido quienes vienen trabajando por asentar las raíces de nuestra identidad cultural en nuestros niños y adolescentes luriganchinos, mediante este proyecto que nace de la necesidad de conocer y proteger nuestro patrimonio cultural y natural. ¡TODOS A COLABORAR!

sábado, 15 de enero de 2011

LIMA PREHISPÁNICA. CAPÍTULO III


Decoración en el atrio de la pirámide principal de Garagay (según Ravines e Isbell, 1975)

Centro Ceremonial de Garagay (foto Servicio Aerográfico Nacional, 1970)


Decoración en el atrio de la pirámide principal de Garagay (según Ravines e Isbell, 1975)

Decoración en el atrio de la pirámide principal de Garagay (según Ravines e Isbell, 1975)



Reconstrucción hipotética del centro ceremonial de Garagay (redibujado de Ravines e Isbell, 1975)


III.2 El Complejo Chavín
Alrededor del año 1,200 a.c., en el que se inicia el período Formativo Inferior o Temprano, se produce entre los valles de Chicama y Casma, para ser más precisos entre Cupisnique y Sechín, un poderoso movimiento cultural que pocos años más tarde va a enraizarse fuertemente en Chavín de Huantar, Ancash, y luego se expandirá por gran parte del territorio centro andino constituyendo lo que ha dado en llamarse la cultura Chavín o el complejo Chavinoide. Dicho movimiento creó un estilo característico que impregnó todo el período Formativo, superponiéndose a las manifestaciones culturales de muchas regiones y grupos sociales de la época. Por su extensión e importancia, la cultura Chavín ha dado lugar a que el período Formativo, en el que tiene vigencia, se le denomine también Primer Horizonte Cultural.
La cultura Chavín abarcó gran parte de lo que actualmente es el Perú, ocupando la sierra desde Cajamarca hasta Ayacucho y la costa desde el río Chira, en Piura, hasta el río Grande, en Ica. Su formidable expansión se realizó, al parecer, de modo pacífico, mediante el poder de convocatoria y adoctrinamiento de un movimiento religioso que propugnaba el culto a una misteriosa divinidad de rasgos felínicos. En la representación del dios Chavín se entremezclan con fauces y colmillos de jaguar, garras y alas de cóndor y racimos de serpientes, que contribuyen a dar forma a un ente antropomorfo, cabezudo y contrahecho, que mira al vacío con dilatados ojos de escentricas pupilas.
El culto debió ser cruel y cruento, destinado a imponerse por el terror y así exigir a los devotos la más ciega obediencia, pues el personaje representado en el lanzón de Chavín, encontrado en las entrañas del Templo Viejo, resuma malignidad y debió espantar a quienes pudieron contemplarlo, a la luz de las antorchas, en las profundidades de las galerías subterráneas en las que anidaba. También debió haber influido poderosamente en la aceptación del culto felínico la capacidad científica y tecnológica que demostraban los sacerdotes del dios jaguar. Es evidente que los conocimientos astronómicos-calendáricos eran de fundamental importancia para una sociedad de expansión en la que la agricultura intensiva principiaba a ser el pilar básico de la economía. Por tanto quienes tenían conocimiento de las estaciones más propicias para llevar a cabo las tareas agrícolas y de las fechas de la llegada de las lluvias o de la avenida de los ríos, poseían una gran influencia sobre la comunidad. Tales conocimientos eran tomados por el pueblo como vaticinios, predicciones del futuro o anuncios de la voluntad de los dioses, y consecuentemente la casta sacerdotal imperante resultaba intérprete e intermediaria de la divinidad. Obviamente, los creyentes tenían que obedecer y honrar a tan poderosa y temible organización, rendirle tributo de bienes y servicios y sobre todo, prestarle su concurso para construir los gigantescos centros ceremoniales que, por mas de 1,500 años, señorearon el paisaje centro andino.
En la costa, entre 1,200 a.c. y 200 d.c., se dan hermosísimos ejemplos de lo Chavín que expresan, con matices y acentos propios de las influencias locales, los valores fundamentales de la cultura. En Sechín, donde se producen los más antiguos ejemplos se encuentran el Templo de Cerro Sechín y los conjuntos de Moxeque y Palca. En el valle de Nepeña yacen los templos de Puncuri y Cerro Blanco y en Moche el vasto complejo de Caballo Muerto, donde destaca la Huaca de los Reyes.
En la Comarca de Lima lo Chavín se expresa bellamente a través de todas las manifestaciones artísticas. La cerámica desde Ancón hasta Curayacu, adquiere la aparente pesantez de las rotundas formas Chavinoides y se adorna con los relieves "repujados" y la iconografía propia del estilo; la textilería, de la que prácticamente no quedan restos, representa en complejas composiciones a los ángeles-atigrados, adornados con serpientes y portadores de báculos; la escultura reproduce en grandes modelados de barro coloreado o en finas tallas incisas los misteriosos símbolos y extraños personajes de la compleja mitología Chavinoide y la arquitectura amplía y perfecciona, en barro, el modelo de templo en U que se plasma en los pétreos edificios de Huantar.
Todo ello está indudablemente inscrito dentro del movimiento Chavín. La forma, el color, el sentido de la composición lo críptico del lenguaje artístico, son del más puro estilo Chavín pero sin embargo hay algo que diferencia estas expresiones limeñas de las composiciones Chavinoides costeñas y serranas que le son contemporáneas Si bien es cierto que las obras comarcanas impresionan e intrigan al espectador ellas no lo atemorizan. Las figuras deformes, extrañas y desconcertantes no expresan la malevolencia y el deseo de hacer daño o de inspirar pavor que caracterizan a los personajes que desfilan en los muros de Sechín o se ocultan en los subterráneos de Chavín de Huantar. Parecería que la placidez y tibieza del paisaje yunga hubieran aplacado la fiera agresividad artística de los adoradores del homúnculo de colmillos de tigre, cabellera de serpientes y alas y garras de cóndor.
CENTRO CEREMONIAL DE GARAGAY
En la Comarca de Lima el más importante monumento Chavín que se conoce es el Centro Ceremonial de Garagay. Este magnífico templo en U es quizás uno de los más viejos ejemplos del movimiento Chavinoide en la Comarca, pues data de alrededor de 1,200 a.c., o sea que es contemporáneo del Templo Viejo de Chavín de Huantar.
El conjunto arquitectónico-urbanístico es fruto del esfuerzo de varias generaciones, pues en la edificación de la pirámide central se notan las sucesivas ampliaciones y superposiciones constructivas que son típicas del proceso de ejecución de estos grandes monumentos. Los arqueólogos Rogger Ravines y William Isbell (1975), responsables de las investigaciones en Garagay que condujeron a importantes descubrimientos en 1975, han comprobado que existen tres etapas constructivas que se expresan claramente a través de la morfología del templo y que desde la construcción del Templo Viejo hasta la del Tardío, cuya volumetría es la que conocemos transcurrieron más de 300 años, debiendo haberse edificado el llamado Templo Medio, aproximadamente, en el año 1,200 a.c.
El conjunto ceremonial de Garagay asume el típico patrón de asentamiento de los templos en U de la Costa central, con ciertas variantes que pueden ser características comarcanas, pues ellas se repiten en otros monumentos de la región. La pirámide principal está constituida por tres volúmenes: el central, conformado por seis cuerpos sobrepuestos que se escalonan dando lugar a un juego de terrazas y plataformas y dos volúmenes laterales, formados cada uno de ellos por tres cuerpos escalonados. Se asciende por una gran escalera, axial, que conduce a un atrio existente en el penúltimo nivel de la pirámide y desde allí se sube a la plataforma superior donde debieron estar las instalaciones dedicadas a celebrar las más importantes ceremonias religiosas.
El atrio es un hermoso espacio abierto, también en forma de U constituido por un patio rodeado de tres terrazas, en la última de las cuales se encuentran dos escaleras laterales que permiten el acceso a la plataforma superior de la pirámide, Las paredes que cierra el espacio han debido estar íntegramente decoradas por relieves de barro coloreado, similares a los murales descubiertos en los muros que forman el ángulo NE del atrio, y su conjunto debió constituir uno de los más bellos ejemplos del arte Chavín.
Ravines e Isbell (1975: 262- 263), describen sucintamente los murales con las siguientes frases:
"Las figuras modeladas han sido enlucidas con arcilla fina y pintadas probablemente con motas de algodón embebidas en el pigmento. Los colores empleados son negro, blanco, amarillo, azul grisáceo, rojo y rosado.. . . "
"Desde la entrada al atrio, lado norte, las figuras aparecen rodeando el cuarto tal como si representaran una procesión que se dirige de adelante hacia atrás, o quizá hasta únicamente las escaleras que ascendían a la plataforma superior. Las imágenes siguen la misma dirección y forman paneles que se separan uno del otro, mediante divisiones geométricas o esquinas del mismo muro. Empezando por la entrada, las dos primeras imágenes han sido totalmente destruidas al hecho que ignoramos el motivo. Suponemos, sin embargo, que el friso se iniciaba con una división geométrica a la que seguía una imagen. El primer registro conservado es una división geométrica, bastante dañada pero idéntica a las otras de su género. Le sigue una imagen borrosa difícilmente identificable. Continúa la esquina NE del atrio y a continuación se halla la segunda figura, constituida por una cabeza antropomorfa vista de perfil, o tres cuartos de perfil, cuyos rasgos más notables son: una gran boca felínica con tres enormes colmillos superiores, salientes; un ojo alado aparentemente cuadrangular, con uno de sus extremos terminado en voluta, un apéndice nasal fantástico y una franja amarilla que rodea la cabeza... "
"Siguiendo la cabeza hay otra división geométrica y otro ser zoomorfo cuyo aspecto general es el de un insecto o molusco mítico de cuatro patas, con cola de pez y cabeza felínica; puede haber tenido alas en su espalda. Siguen a esta imagen una división geométrica y un panel que contiene una imagen ya desintegrada e inidentificable. La siguiente imagen también se conserva pobremente, pero rompe el ritmo de la procesión y cumple la función de pilastra lateral de la escalera."
"En este caso la imagen no se encuentra modelada directamente sobre la pared sino sobre un bloque que se proyecta 30 cm. fuera de la línea de los frisos. Representa dos cabezas antropomorfas, casi simétricas vistas de perfil, pero colocadas frente a frente y separadas mediante tres franjas verticales. Los rasgos más notables de estas cabezas son tres colmillos superiores en forma de sable y un ojo alado en el que las comisuras de los párpados terminan en una voluta. Aparentemente tiene el mismo carácter de los otros relieves y ha sido hecho con la misma técnica; sin embargo, no se ha aprovechado del volumen del bloque para una representación en bulto..."
La parte superior de la decoración parietal ha desaparecido por haberse cortado los muros al nivel del piso del atrio del Templo Tardío que se construyó sobre el recinto de los murales. Este atrio, perteneciente a las instalaciones del Templo Medio, se rellenó con desmonte para dar base a las edificaciones tardías y gracias a ello se conservó la decoración mural que hoy nos asombra.
La pirámide es de planta sensiblemente rectangular, de 385 m. de frente por 155 m. de lado y alcanza una altura de 23 m.; delante de ella existe un patio rectangular hundido que constituye una especie de vestíbulo por donde se tiene acceso a la gran escalera frontal. El patio se encuentra en medio de un espacio de 110 por 70 m. formado por dos cortos brazos que se desprenden del cuerpo de la pirámide y tienen cerca de 3 m. de altura. La gran plaza está abierta al NO y delimitada lateralmente por dos cuerpos que se ubican a los costados de la pirámide; tiene un área aproximada de 90,000 m2. Los cuerpos laterales, o brazos del conjunto, son extrañamente asimétricos, pues el izquierdo es mucho mayor que el derecho, siendo posible que ello se deba a que dicho brazo haya estado en proceso de construcción. El brazo mayor tiene 260 m. de largo, 115 m. de ancho y 9 m. de alto, mientras que el menor tiene como dimensiones correspondientes 140 mt., 40 mt. y 6 mt. Ambos brazos han sido construidos a base de rellenos contenidos por muros perimétricos de piedra y debieron tener la forma de largas pirámides escalonadas con escaleras centrales y edificaciones en la cima. En el brazo derecho se puede apreciar claramente el proceso constructivo que se efectuaba para lograr la remodelación del edificio y adaptarlo a las nuevas necesidades del culto. Los muros de las habitaciones antiguas han sido cortados y los recintos rellenados con desmonte apisonado para construir una plataforma, sobre la que se han levantado construcciones correspondientes al Templo Tardío. Infortunadamente el recorte de los muros han destruido la parte superior de los relieves que los adornaban y que eran tan hermosos como los del atrio de la pirámide central. Entre los motivos de los murales, abstractos y figurativos, destacan las figuras de unos guerreros, poderosamente modelados en barro, coloreados con acres, rojos y azules cuyas figuras recuerdan a las representadas en los muros del Templo de Sechín.
En el período Formativo, además del Centro Ceremonial de Garagay, se construyeron en la Comarca muchos otros conjuntos, entre los que sobresalen los de Chuquitanta, Infantas y Pampa de Cueva, en la cuenca del río Chillón y los complejos de San Fernando, Cieneguilla y Cuatro Bocas en las márgenes del río Lurín. Al finalizar este período, quizás un poco antes, deben haber existido en el territorio andino ciertas facilidades de comunicación vial, pues sin lugar a dudas existió intercambio cultural entre los centros de la época como lo prueban las influencias Chavín en las culturas Paracas y Vicus. Naturalmente, la relación entre los diferentes centros Chavín debió ser muy fuerte y frecuente para mantener la homogeneidad de la cultura; dicha vinculación requirió, indispensablemente, de algún tipo de caminos por rudimentarios que fueran. Igualmente, la afluencia de peregrinos a los centros religiosos para consultar a los oráculos, celebrar ceremonias rituales y rendir tributo, exigía la existencia de vías para el transporte de bienes y pasajeros.
En el caso de Lima, aún cuando no quedan vestigios de los caminos de la época, es evidente que, por lo menos, debieron existir vías comarcanas que ligaban entre sí a los grandes Centros Ceremoniales.
Poco antes del término del período Formativo, aproximadamente 600 a.c., se principió a trabajar el oro en el mundo andino, dándose inicio a la metalurgia y al arte de trabajar los metales o metalistería. Los primeros esfuerzos se redujeron a laminar al oro de lavadero y a recortar y repujar las planchas áureas resultantes, llegándose años más tarde a realizar trabajos de fundición. Asimismo, aproximadamente 100 d.c. los antiguos peruanos comenzaron a explotar yacimientos de plata y cobre y realizar trabajos que, como en el caso del oro, se caracterizan por su sencillez.
La cultura Chavín no destacó en el arte de trabajar los metales y por tanto en la Comarca de Lima prácticamente no existen vestigios de metalistería durante este período.

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